Economía circular: qué es y por qué está cambiando la forma de producir y consumir

Ronaldo Aguilar

Ronaldo Aguilar

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Economía circular: qué es y por qué está cambiando la forma de producir y consumir

La economía circular es un modelo económico que propone mantener recursos, materiales y productos en uso el mayor tiempo posible. Este enfoque busca reducir residuos, optimizar el uso de materias primas y transformar la forma en que se produce y consume valor en organizaciones y territorios.

Introducción

La economía circular se ha posicionado como uno de los enfoques más relevantes para responder a los desafíos económicos y ambientales contemporáneos. En un contexto marcado por la escasez de recursos naturales, el aumento sostenido de residuos y la necesidad de sistemas productivos más resilientes, este modelo propone una transformación profunda en la forma de producir y consumir.

Lejos de ser una tendencia pasajera, la economía circular representa un cambio estructural en la lógica económica tradicional, planteando nuevas formas de crear valor compatibles con los límites del planeta.

¿Qué se entiende por economía circular?

La economía circular es un modelo de desarrollo económico que busca mantener el valor de los recursos, materiales y productos dentro del sistema el mayor tiempo posible. Su objetivo es reducir la extracción de materias primas vírgenes, minimizar la generación de residuos y desacoplar el crecimiento económico del consumo intensivo de recursos finitos.

A diferencia del modelo lineal, caracterizado por una secuencia de extracción, producción, consumo y descarte, la economía circular concibe el sistema productivo como un conjunto de ciclos interconectados donde los materiales fluyen y se recuperan de manera continua.

El diseño como punto de partida

Uno de los pilares fundamentales de la economía circular es el diseño. Las decisiones adoptadas en las etapas iniciales de un producto determinan en gran medida su impacto ambiental y su capacidad de ser reutilizado o recuperado al final de su vida útil.

Diseñar para la durabilidad, la reparación y la reutilización permite conservar el valor funcional y económico de los productos. Este enfoque implica seleccionar materiales adecuados, facilitar el desmontaje de componentes y anticipar los procesos de recuperación desde el inicio.

Principios que sustentan el modelo circular

La economía circular se apoya en principios ampliamente aceptados por la literatura especializada y las políticas públicas internacionales. Entre los más relevantes se encuentran:

  1. Prevenir la generación de residuos y contaminación mediante decisiones de diseño y producción responsables.
  2. Mantener productos y materiales en uso a través de estrategias que extienden su vida útil y conservan su valor.
  3. Regenerar los sistemas naturales, especialmente en sectores productivos vinculados a recursos biológicos.

Estrategias para llevar la circularidad a la práctica

La aplicación de la economía circular se materializa mediante diversas estrategias operativas. Entre ellas destacan la reutilización de productos, la reparación para prolongar su funcionalidad, el reacondicionamiento, la remanufactura y el reciclaje de alta calidad.

Asimismo, la simbiosis industrial permite que los subproductos de un proceso productivo se transformen en insumos para otro, generando eficiencia y reducción de costos. A esto se suman los modelos de negocio basados en servicios, que priorizan el uso por sobre la propiedad y facilitan la recuperación de recursos.

Impacto económico y organizacional

Desde una perspectiva económica, la economía circular ofrece beneficios relevantes para las organizaciones. La reducción de la dependencia de materias primas disminuye la exposición a la volatilidad de precios y fortalece la estabilidad de las cadenas de suministro.

Además, este modelo fomenta la innovación, impulsa la creación de nuevos servicios y contribuye al desarrollo de empleos vinculados a actividades de reparación, mantenimiento y valorización de materiales, generando impactos positivos a nivel local y territorial.

Más allá del reciclaje

Un error frecuente es reducir la economía circular al reciclaje. Si bien el reciclaje cumple un rol importante, la circularidad más efectiva ocurre cuando se evita la generación de residuos y se mantiene el valor de los materiales en niveles altos durante todo el ciclo de vida.

En este sentido, la economía circular debe entenderse como un enfoque sistémico y preventivo, orientado a rediseñar los procesos productivos y los modelos de consumo.

Conclusión

La economía circular representa un cambio de paradigma que redefine la relación entre economía, recursos y medio ambiente. Al integrar diseño, innovación y gestión eficiente, este modelo ofrece una vía concreta para avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles y resilientes.

Su creciente adopción refleja no solo una respuesta a los desafíos ambientales actuales, sino también una oportunidad estratégica para crear valor económico de manera responsable y duradera.

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